LLegar a casa y tener espacio de verdad. Poder abrir las puertas, salir a una gran terraza y disfrutar de las vistas al mar sin tener que irte a ningún sitio.
Esta vivienda está pensada para quien busca comodidad en el dÃa a dÃa: tres dormitorios, dos baños, aire acondicionado, con la ventaja de poder dedicar una de las habitaciones a despacho si trabajas desde casa o necesitas una zona independiente.
La terraza es uno de esos espacios que cambian la forma de vivir una vivienda. Aquà no es un simple añadido: es un lugar para desayunar, comer fuera, descansar o disfrutar del buen tiempo durante gran parte del año.
Y hay detalles que evitan muchos problemas cotidianos: piscina comunitaria y dos amplias plazas de garaje. Dos coches, visitas, familia… y no tener que pensar dónde aparcar.
Una opción especialmente interesante para quien quiere más espacio, más comodidad y una vivienda que funcione bien tanto para vivir como para disfrutarla.
Es una vivienda cuyo precio máximo de renta está regulado por la Administración pública. Para poder acceder a ella, debes destinarla a tu residencia habitual y cumplir una serie de requisitos legales (como un lÃmite de ingresos o no tener otra vivienda en propiedad).