Las 8:52 de la mañana.
Hay una forma bastante sencilla de saber si una habitación está bien situada: mira lo que pasa a las 8:52, cuando la clase empieza a las 9:00.
En la mayoría de pisos de Granada, esa es la hora del pánico. Mochila a medio cerrar, carrera hasta la parada, y esa sensación de estar corriendo detrás de un autobús que ya se ha ido.
Aquí, a las 8:52 todavía te queda margen.
La habitación no es grande —8,5 m², lo decimos sin rodeos—, pero está en Calle Hospital de la Virgen, pegada al Parque de la Almunia, con la Facultad de Bellas Artes y la Escuela de Informática y Telecomunicaciones prácticamente al lado. Si algún día necesitas ir a otra parte de la ciudad, el metro (parada Villarejo) está a 7 minutos andando y el bus, a la puerta.
El piso está recién reformado. Dentro tienes lo que hace falta para que ese espacio pequeño funcione de verdad: cama de matrimonio, armario, un escritorio de gran capacidad donde caben el portátil y los apuntes sin pelearse por sitio, una silla en la que se puede estar horas sin acabar destrozado, y un ventilador de techo con mando a distancia para las noches en las que Granada se olvida de que es primavera.
No es para todo el mundo. Si necesitas 20 metros cuadrados y una zona de estar propia, esta habitación no es tu sitio, y está bien que lo sepas ahora.
Pero si lo que buscas es dejar de organizar tu día alrededor de un autobús, y prefieres los diez minutos que ganas cada mañana a los metros que no vas a usar por la noche, esto es exactamente lo que estás buscando.
Sobre el precio, sin sorpresas:
330 €/mes de renta + 50 € de tarifa plana (luz, agua, internet y dos limpiezas al mes de las zonas comunes). En total, 380 € al mes. Y la fianza es exactamente eso: un mes completo, 380 €. Nada más, nada oculto.
Disponible desde ya. Estancia mínima de 10 meses.
Es la última habitación del piso.
Buscamos a alguien —estudiante o trabajador— con buen perfil, que vaya a quedarse el tiempo suficiente para que merezca la pena que ambos nos organicemos alrededor de esto.
Escríbenos con tres cosas: qué te trae a la zona (facultad o trabajo), si puedes entrar ya, y confírmanos que puedes comprometerte a los 10 meses. Con eso, vemos si encajamos.